Posiblemente, muchos de nosotros hayamos oído hablar, o vivido en nuestras carnes, cómo una acción publicitaria ha tenido nula o poca repercusión respecto a lo esperado. Aunque realizar publicidad correctamente requiere optimizar diferentes variables como texto, imagen, mensaje, formato, número de emisiones, momento, forma, imagen de marca, posicionamiento en el mercado, acciones de la competencia, descuentos y promociones; un elemento muy común en campañas o acciones de publicidad en las que no se recupera la inversión suele ser la falta de una llamada a la acción.
En lo que nos ocupa en este apartado de noticias de Buzoneo en Barcelona, empresa de distribución de publicidad tipo buzoneo de folletos, revistas, catálogos, tarjetas de visita, etc., y empresa de pegar carteles en Barcelona, estaríamos hablando de la citada “llamada a la acción” como un breve texto que incite a realizar la acción deseada con la publicidad. La más común, aumentar las ventas, puede requerir visitar un comercio, acceder a una página web o apuntar un producto en la lista de la compra de nuestro público; por lo que no olvidemos que en este texto podemos indicar dónde ha de ir nuestro público, qué debe hacer, cómo y a qué precio.
Como todo es imposible incluirlo en un texto corto, conciso y directo, nos ayudaremos del contenido general del folleto o cartel para indicarlo, o de una dirección web en la que ampliar la información, un teléfono de contacto o una dirección física.
Pensemos además, antes de ver unos ejemplos de llamadas a la acción, que no siempre el objetivo de una publicidad es aumentar las ventas o la asistencia. Esto también aplica a la publicidad de un concierto de música, una galería de arte, un museo, un mitin político o cualquier evento, espectáculo o acto social. Existen empresas o entidades cuyo objetivo es informar, concienciar, cambiar una percepción de mercado o modificar la opinión pública.
De esta forma, la llamada a la acción es animar activamente a consumar el interés de los interesados. Es decir, comprar, asistir, ir, pensar… y no dejarlo para mañana, ya que mañana puede ser tarde. El mercado se enfría y lo que ahora parece interesante, pasadas unas horas puede convertirse en dejadez, agobio, aburrimiento o simple desinterés, impidiendo que el consumidor realice el acto deseado.
Como ejemplos de llamadas a la acción, que deben ser textos claramente visibles (por color, fondos, ubicación y recordabilidad), tenemos: “Ven ahora y disfruta de un descuento hasta el día X”, “Haz tu pedido ahora visitando esta web”, “Promoción válida solo hoy”, “Regalo de X para los 50 primeros”. Son solo ejemplos que funcionan especialmente bien cuando la acción contiene una promoción, descuento o regalo.
Firmado,
David Guiu | Dirección de buzoneo-en-barcelona.com
Esto es vital
Toda publicidad requiere de este mensaje y texto
El folleto debe incluir esta llamada a la acción, como los carteles, anuncios de televisión, etc..
OK
04.08.2021